Mi alma tiene grietas. Quizás
no se muera, pero tiene heridas muy graves. Mi alma llora. Dicen que las
grietas del alma se curan con amor, cariño, ternura, pero yo no encuentro
consuelo. No hay nada que impida que las lágrimas broten por todos sus poros.
No hay nada que impida que me sienta absurdamente inerte. No hay nada en lo que
encuentre sosiego. Quiero estar sola, dormir en un sueño eterno donde nadie me
despierte, ¿o será esto una pesadilla de la que no soy capaz de despertar? Necesito
inventar un pegamento que arregle las grietas del alma, que no deje que se
vuelva a resquebrajar, que me haga esbozar una sonrisa eterna para que todo
vuelva a tener sentido de nuevo, para que mi vida en sí tenga un significado
claro y real. En definitiva, quiero practicar mi lema...carpe diem!